Beryl Markham
Editorial Libros del asteroide
Beryl Markham fue una mujer afortunada, valiente y
aventurera. De los tres adjetivos, me quedo con el de afortunada para definir a
una inglesa, criada en la Kenia colonial jugando con niños Kikuyu en la sabana,
aprendiendo a oler el aire antes de la caza y desarrollando vínculos
permanentes con una tierra y su gente, que acabarían siendo suyas. Al crecer,
el destino y sus vericuetos, la obligaron a tener que ganarse la vida y lo
hizo como entrenadora de caballos y con la profesión más fascinante en aquella
época, especialmente para una mujer en África. Ella fue la primera mujer piloto
en aquel continente. Trabajaba para el servicio de correos, ayudaba en
rescates y seguía el rastro de los animales, que más tarde cazarían Dennis
Finch-Hatton y el Baron Blixen. A su apasionante historia, hay que incluirle un
epopéyico vuelo transoceánico del que también fue pionera.
Su estilo, entremezcla las leyendas Africanas y una prosa
sugerente que hizo que Hemingway, que la conocía bien, dijera que el libro
estaba tan bien escrito que se avergonzaba de si mismo como escritor.
Su historia, está llena de vínculos afectivos hacia un país
que ama y respeta profundamente, y sobre todo, de estrechos lazos personales
hacia las gentes de aquel país con el que tanto ella, como su padre fueron
respetuosos y agradecidos.
En definitiva, una mujer independiente y emprendedora, en un
lugar y una época complicados para ello y una historia apasionante que relata
en el único libro que escribió.
Paloma V





