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Campania, una delicia

Siempre estoy buscando lugares para descubrir con los niños que incluyan actividades culturales y que no estén muy lejos de España.
Campania es el lugar perfecto para ello con todos sus restos arqueológicos y su tranquilidad en Octubre. En Nápoles, curiosamente nos sentimos a la vez muy lejos y en casa. Muy lejos porque Nápoles no se parece a ninguna otra ciudad europea, enseguida se percibe que es una ciudad muy especial, con otro tipo de moda, otra forma de ver la vida, otras leyes e incluso a veces en otro siglo. El siglo XVIII por ejemplo paseando por estrechas calles con casas con sus puertas de castillos y esas tiendas pequeñas repletas de mesas plagadas con miles de figuritas para decorar el Belén. Y en casa por el calor de la gente. Conocimos un restaurante nada más llegar, al lado de nuestro hotel, en el barrio Español, un sitio a priori nada especial, con camareros nada glamourosos pero tan Napolitanos! tan ellos! tan especiales y simpáticos! que los niños no quisieron ir a ninguna otra parte para cenar el resto de los 3 días en Nápoles. Eso sí, la comida era excelente, así que como dijeron los niños, seguro que no hubiéramos encontrado ningún sitio mejor!
Después de Nápoles, nos fuimos a Pompeya que ofrece una magnifica visión de la vida romana. Por suerte en octubre, no había demasiados turistas y el tiempo era muy agradable para caminar y perderse por el cardo (calle que va del norte al Sur) y el decumano (del oeste al este) así como por el resto de calles del trazado de esta maravillosa ciudad. A nosotros nos gustaron particularmente las termas, que están muy bien conservadas y los thermopolium (tabernas) dónde uno facilmente imagina el día a día de sus habitantes. Un guía también nos condujo hasta los calcos, restos humanos magníficamente conservados que son testigo de los últimos instantes de la ciudad un fatídico día de Agosto del año 79 d.c.!
También visitamos, Herculano, una ciudad mejor conservada que Pompeya dónde se conserva hasta el segundo piso de las casas, Oplontis, donde está la «Villa de Popea» supuestamente la villa de Popea Sabina, la esposa del emperador Nerón dónde solía venir a descansar del estrés de la ciudad! Una maravilla!
Una excursión al Vesubio, la costa Amalfitana con sus pequeños pueblos casi cayendo al mar, la ciudad greco romana de Paestum. En fin! Uno nunca se puede aburrir en Campania y seguro que volveremos un día, no sólo por sus preciosos restos arqueológicos sino también por lo especial de su gente. Como Antonietta, una señora que regentaba un restaurante con su nombre en Meta, cerca de Sorrento y que con sus 80 años nos sorprendió tanto por su vitalidad como por la forma de darnos la bienvenida, como si fuéramos sus nietos.
Cathy Le Borgne

ULM: Il Gatto Nero, más allá de lo que ven tus ojos

Via Monte Santo, 69.
Cernobio. Como. Italia
Suelo callejear mucho. Acostumbro a husmear en cada uno de los rincones que a mi paso encuentro en cada paseo, en cada escapada, en todos los viajes de corta, media o larga distancia que con tanta pasión llevo a cabo.
Así que tengo una extensa lista de sitios especiales. Algunos recónditos, otros no tanto. Alguno realmente único en la costa croata y montenegrina. Otro al que siempre regreso en el interior de Maine o algún trozo de paraíso que siempre me reservo en Menorca.
Pero en esta ocasión, mi pequeño homenaje a este establecimiento cercano al lago di Como era casi obligado. Los motivos son esencialmente personales. Muy personales. Y es por ello que jamás olvidaré aquella cena en Il Gatto Nero. Porque forma parte ya de ese collage que vas haciendo a retazos a lo largo de los años.
Recorrimos en vehículo durante una veintena de días la costa azul francesa, los Dolomitas italianos, Trentino Alto-Adigio, Valle de Aosta, Piamonte, Veneto, Emilia-Romagna... En fin, desde Trento y Bolzano hasta Bolonia, parando en infinidad de pequeños pueblitos de una belleza indescriptible. Los lagos, por supuesto –Iseo, mi favorito-, Garda, Como… Y aquí me detengo.
Y lo hago en una pequeña población justo encima del lago de Como de nombre Cernobbio, rodeada de villas de exuberante vegetación y unas vistas que te cortan la respiración. Aquí se encuentra el restaurante del que hoy os quiero hablar.
Si llegas en coche, deberán acompañarte hacia una pequeña explanada, donde lo aparcarás y te recogerá una furgoneta del local, ya que, debido a la estrechez de la carretera, se hace casi imposible el tránsito de vehículos.
Ignoro cómo será en la actualidad la calidad de la carta –han pasado unos cuantos años y en restauración hay que tenerlos en cuenta-, desconozco si la pasta fresca al tartufo mantendrá su textura y sabor. Tampoco sé si el servicio seguirá siendo igual de atento y eficiente. Ni siquiera si los vinos de las comarcas colindantes seguirán ocupando un lugar privilegiado en la carta.Es muy probable que se haya convertido en un punto turístico de recurrente visita. Da igual. No importa.
Porque de lo que no me cabe ninguna duda es de la inmortalidad de las vistas que desde su coqueta terraza se contemplan. Eso, queridos, seguro que permanece. Y son, sin ánimo de exagerar lo más mínimo, demoledoramente imbatibles.
Esa noche, con él, con mi cuerpo de seda sobre unos vaqueros y mi copa de vino fueron suficientes para inmortalizar una estampa de absoluta felicidad. Nuestro reflejo en las aguas del lago Como aquellos días de principios de septiembre de aquél año lo he conservado en mi retina hasta hoy. Y por mucho tiempo más, me temo.
Algunas de vosotras pensaréis que hoy quizás esté atacada por alguna ráfaga de esas cursis de viento que de vez en cuando nos azota. Puede. Pero no he sabido expresarlo mejor.
Incluso en casa, al recordarlo, se me quedan las palabras atascadas. Acabaremos regresando. Pero lo vas aplazando una y otra vez por el temor que supone romper el encanto. Suele pasar.
Así que os recomiendo que os acerquéis y me lo contéis vosotros. Será mejor. Estoy segura, sí. Por si acaso.
Eva Miquel Subías

ULM: Trattoria da Cicciotto


Calata Ponticello a Marechiaro, 32.
Cuando pisé Cicciotto por primera vez supe que algún día formaría parte de ULM en Viernes. De hecho, recuerdo que Antonio se rió de mí porque desde ése primer momento pedí información del lugar, como si fuera una crítico gastronómica. La verdad es que debí representar bien el papel, porque tambíén recuerdo al dueño desviviéndose en darme información y mostrándome fotos de Canavaro allí o sms en los que le decía lo mucho que echaba de menos su comida...
Es inevitable que los lugares nos retrotraigan a situaciones o recuerdos vividos, a mí Cicciotto me lleva a un momento de mi vida del que jamás me hubiera gustado salir. No creáis no ha pasado tanto tiempo, sólo han pasado cosas.
Pero Cicciotto sigue allí y es muy recomendable. Situarse es fácil de imaginar: en la Bahía de Nápoles en la costa de Marechiaro, con el Vesubio hibernando al fondo como un guardián que mira de reojo.Una noche como ese mar de clara, con una vela como única iluminación de la mesa de una taberna a pie de playa. Bueno en realidad no hay tanta intimidad, porque como en casi todas las esquinas de la ciudad y, en este caso ejerciendo de carabina iluminada, hay un altarcillo con una Virgencita típica napolitana que vigila en silencio.
La escena, que por sí sola es suficiente para recomendarla se completa con uno de los menús más exquisitos que jamás he probado: el marisco privilegiado y la pasta, cómo no, una obligación, pero lo que realmente destaca es su pescado crudo, ¡delicioso!!. Sólo nos faltaron nuestros compañeros de viaje, pero ellos estaban velando por su tesoro más preciado de rizos rubios y sonrisa interminable, seguramente algún día podamos reemprender nuestros viajes y os narremos juntos algún lugar en el mundo, aunque ahora sean comidas sanas en vez de escenas folclóricas.
Ana Vico

ULM: Passo Rolle. Trentino Alto. Adige. Italia

Hay muchos lugares de mi corazón en el mundo. El primero que se me ocurre (que, como regla general, es el más importante) no es un restaurante, ni un hotel, ni un rincón. Es Passo Rolle. Una “terraza“ que da a las “Pale di San Martino”, patrimonio de la humanidad. Ahí, la majestuosidad de la naturaleza y su fuerza son dueñas absolutas. Voy cada año desde pequeña y cada vez quedo más impresionada por ese sentido de belleza que se apodera sin remedio de mí, como si fuera la primera vez. Es un paisaje deslumbrante y conmovedor, tanto en invierno como en verano. Hasta el aire sabe a algo que no sé describir. Huele fenomenal aunque en realidad no huela a nada, tal es su pureza. El amanecer y la puesta del sol son manifestaciones casi divinas. Cuando amanece, en un primer momento los rayos del sol aparecen tímidos entre las hendiduras y a medida que el sol se levanta es una explosión de luz y colores irreprimible. Cuando llega la hora de la puesta de sol, la roca se pinta de rosa de manera tal que los picos parecen un jardín de rosas (en alemán se le llama “Rosengarten”). En verano los árboles y el cesped alrededor desprenden un color verde que parece pintado y que no se podría imaginar más apaciguante. En invierno el brillo de la nieve que envuelve todo silenciosa y elegante parece una extensión de diamantes. Cada invierno, cuando sueño con vacaciones diferentes y pienso en mares calientes, palmas y nueces de coco, esos sueños se desvanecen en un santiamén en cuanto llego a Passo Rolle y disfruto la contemplación de esa auténtica magia. Todos los años, ahí, enfrente de las Montañas (con M mayúscula), sonrío, las abrazo virtualmente y pienso que jamás podría renunciar a semejante espectáculo. Es el hechizo de Passo Rolle, que no conoce remedio.
Sara, tridentina de nacimiento y corazòn, romana de adopciòn".

ULM, Cisternino. Puglia. Italia


Colinas y acantilados, playas y grutas, castillos medievales, ciudades sofisticadas y pueblecitos encantados sorprenden a los viajeros que recorren el talón de la bota italiana, una región donde no hay contaminación, ni turistas, el mar es del color del cielo y siempre brilla el sol.
¿En qué lugar del mundo se puede hacer un viaje durante quince días sin que una sola nube manche un cielo azul profundo? Solo esto ya sería un buen motivo para visitar la Puglia, además de haber otros cientos de motivos más para conocer esta región del sur de Italia, hasta ahora casi virgen de turistas internacionales.
Aquí os encontraréis con un sitio ciento por ciento italiano, donde cada turista descubrirá un sitio nuevo y distinto, escondiéndose por las callecitas de los pueblos, las carreteras de olivos, el litoral de la costa, las Grutas de Castellana etc.
Y para poder disfrutar de unas “vacaciones amenas” en este insólito lugar, qué mejor que alojarse en uno de los “Trulli” de uno de los pueblos con más encanto de la región, llamado CISTERNINO. Y para ello os invito a todos los lectores de VIERNES, a visitar el blog: www.vacacionesamenastrullo.blogspot.com donde encontraréis bastante información del tipo de alojamiento que se ofrece.

Maria T

La Isla.


Giani Stuparich
Editorial minúscula

«relato admirable de vida y de muerte, no conjurada sino mirada sin piedad cara a cara y resumida épicamente en el fluir de la vida» (Claudio Magris)

Este libro tiene además una historia. Me encontró en la Feria del Libro. Pato lo sabe: en junio, hay que estar dispuesto a recibir a los desconocidos. El librero de Fuentetaja me contó el argumento al verlo en mis manos, pero yo había decidido comprármelo mucho antes de que acabara. Había decidido que escribiría sobre él antes de terminarlo y también que lo compartiría en todos los sentidos con mi gente querida.
Un padre, gran vividor en su juventud, pide a su hijo que le acompañe a la isla del Adriático dónde nació. Una enfermedad mortal le amenaza y los dos lo saben. Los dos han escuchado del médico la misma información, pero viven bajo el engaño de la esperanza. Viajan juntos a una isla luminosa, cálida y de recuerdos infantiles. En apenas cien páginas, en un librito del tamaño que tienen las joyas literarias, Stuparich nos transmite la intensidad más profunda de las relaciones paterno-filiales con una elegancia poco común. Navegamos con ellos en el dolor y en la ternura. Y nos obliga a mirar de frente el dolor y la muerte. Pero también el amor y la vida. Es un libro de síntesis poética. Y sin embargo la prosa es ruda y árida como la misma isla. Transmite los misterios de la vida y sobrecoge la sensibilidad al describir los pensamientos y las emociones del hijo, ante cada gesto y cada mirada del padre. El hijo se encuentra con la juventud del padre cuando éste la ha perdido. La isla le habla del padre adolescente y juerguista justo cuando teme que no sea capaz ni de ir a pescar o de tragar un puré. La isla le ofrece la gloria de cada minuto.
He pensado tanto en el lenguaje críptico, en los mensajes cifrados y las frases sobrentendidas de las enfermedades terminales, que encontrar una narración tan elegante, tan simplemente bella, todavía no ha dejado de estremecerme.
Ana Ruiz

Tips de Roma

Aunque haya nacido en el norte de Italia, vivo en Roma desde siempre.
A pesar de todos los que opinan que es Nueva York la capital del mundo, no cabe duda de que Roma es la capital històrica de Todos.
Cada vez que voy a qualquier parte del mundo (España tambièn, a la que quiero mucho!), hay lugares de mi ciudad los cuales echo de menos.
Aunque sea imposible reducir Roma a sòlo 6 sitios, a continuación esta es mi selecciòn.
Son sitios (aparte del Gianicolo) que es muy difìcil descubrir autonomamente sin ayuda de alguien que conozca muy bien la ciudad.
Entonces, el viajero que tenga tiempo y se quede unos dìas en mi ciudad, no se los vaya a perder!
Sara – romana enamorada de España (y de Roma tambièn!)

IL MOZZICONE - Restaurante-trattoria- (en español serìa “la colita”)
Borgo Pio 180 (autobùs 64)

Este restaurante pertenece a la categorìa de los sìtios que van desapareciendo.
Està al lado de San Pietro y Castel Sant’Angelo en el caracterìstico barrio de ‘Borgo’.
Es un restaurante muy tìpico y sencillo donde se encuentran gnocchi di patate (el jueves solamente) spaghetti alla carbonara e bucatini all’amatriciana caseros ESPECTACULARES!!
Riquìsimo tambièn el agnello allo scottadito (cordero asado/a la parrilla), asì como todos los entremeses romanos (supplì, olive all’ascolana, filetti di baccalà, crocchette di patate).
Lo único que no aconsejo es el vino casero: merece la pena gastar algo màs y tomar uno embotellado, mucho màs rico.
30 € por persona
TRATTORIA DELLE COPPELLE -Pizzeria-
Via delle Coppelle (autobùs 70 – 913)
Està muy cèntrica, a unos 100 metros de Piazza Navona e del Pantheon.
Es tanto restaurante como pizzeria.
La Pizza es una de las mas ricas de Roma, muy fina y crujiente.
El antipasto misto di verdure (plato de legumbres asados/parrillados) es fantàstico.
Muy barato.
Pizza y bebida por 10 € por persona. Algo más en el restaurante.
GELATERIA DEI GRACCHI -Gelateria-
Via dei Gracchi (autobùs 913 – 70; metro lìnea A Lepanto)
El mejor helado del mundo! Imposible encontrar uno mejor.
Totalmente artesanal, hecho con ingredientes naturales, sabores ùnicos (por ejemplo: 4 tipos diferentes de chocolate; manzana y canela)
Menciòn especial para avellana, pistacho y ricotta e pera

ARCO DEGLI ACETARI -rincón-
Es una callecita muy estrechita que se coge a la izquierda desde Via del Pellegrino, procedendo de la piazza Campo de’ Fiori hacia Vicolo della Moretta, y pasando por un arco, se llega a una plazita cerrada, donde parece que el tiempo se haya parado. Las casitas son las mas viejas de Roma. Es un lugar que encanta con sus ventanitas, sus escaleritas y los gatos que duermen – dueños - por todas partes.

GIANICOLO -lugar-
Es un sìtio muy famoso y el mejor para disfrutar del panorama de Roma, con sus colores y el encanto que esta ciudad deja en qualquier persona vaya allì por lo menos una vez en su vida.
Aconsejo ir a la puesta del sol.
El panorama no tiene precio.

FORNO DI CAMPO DE’ FIORI -pizza y pan para llevar-
Piazza Campo de’ Fiori
Es un horno donde se encuentra la pizza (blanca y roja) para llevar màs rica de la ciudad.
Sòlo por la mañana.
http://www.fornocampodefiori.com/main.php
LA VINERIA -copas-
Piazza Campo de’ Fiori

Sitio sencillo y agradable, muy amado por los romanos, donde se puede tomar casi todo disfrutando de la piazza campo de’ Fiori que por la mañana està ocupada por el mercado (merece la pena visitar) y por la tarde y la noche se convierte en un lugar de encuentro y de paseo muy frecuentado
Sara

ULM: Convento de Lugano in Teverina

Contacto: Maria Tello 656 71 98 27
Email: mariatello@terra.es

Pasar unas inolvidables vacaciones sumergido en un ambiente de paz y tranquilidad y rodeado de un entorno histórico y paisajístico de gran impacto es posible en un pueblecito italiano de carácter medieval llamado Lugnano in Teverina, situado a 100 Km de Roma y al lado de otras ciudades que bien merecen una visita como Bomarzo, Viterbo, Orbieto, Amelia, etc, etc. En este delicioso pueblo medieval hay un hermoso Convento Franciscano del s.XII, rodeado de un magnifico y extenso parque de encinas que ahora se ha convertido en Residencia Privada y donde se pueden alquilar sus habitaciones. Se trata de una oferta de privado a privado, sin intermediarios, para contribuir a mantener la integridad de este lugar tan especial.
Entrar en el Convento es remontarse muchos años atrás en la historia y encontrarte en un lugar donde todo es paz y armonía. Este lugar ofrece a su visitante no solo la posibilidad de disfrutar de su entorno, sino que además uno se puede relajar en su fantástica piscina o jugar incluso un partido de tenis, escuchando tan solo el ruido del golpe de raqueta.
Además es un punto estratégico desde donde visitar otras ciudades de gran interés histórico, gastronómico y cultural, sin olvidarnos de las numerosas Termas Romanas de agua sulfurea que se pueden encontrar en la zona y donde darse un baño puede resultar un placer extraordinario gracias a las propiedades saludables de estas aguas. Así se recomienda la visita de las Termas de los Papas, el Parque de los Monstruos en Bomarzo, ciudades como Orbieto, Viterbo o Amelia, y las más conocidas Asis, Peruggia y Siena.
En el convento se duerme en antiguas celdas de los monjes, delicadamente restauradas y cuidando al máximo cada detalle con un gusto exquisito para preservar en cierta medida el carácter monacal de esa anterior vida conventual. Todas disponen de baño y pequeña cocina americana, y según el tamaño, son para dos-cuatro personas
Todo esto, junto a la amabilidad de la gente del lugar y su entorno, la rica y variada gastronomía, además de sus grandes vinos y aceite, convierten la estancia en un recuerdo inolvidable.
Maria Tello

ULM: Gran Hotel Angiolieri.

Via Santa Maria Vecchia, 2, 80066. Seiano di Vico Equense .
Después de la maravillosa descripción que de la Costiera Amalfitana nos hizo ASM en el último Viernes tal vez alguno se anime a visitar esta bella costa que realmente merece la pena. Yo tuve la suerte de conocerla este año y de alojarme en un precioso hotelito estratégicamente situado. Saliendo del aeropuerto de Nápoles y tomando la autoestrada en dirección Salerno, a unos 30 km llegamos al pequeño y tranquilo pueblo de Seiano di Vico Equense, dejandolo atrás, en lo alto de un acantilado llegamos a nuestro destino, el Grand Hotel Angiolieri, una villa histórica restaurada para convertirla en un maravilloso hotel de 5 estrellas.
Al entrar al hotel atravesamos un impresionante jardín lleno de rosas, palmeras y fuentes construidas sobre un mosaico de baldosas pintadas de colores lo que junto con el color pastel de las paredes te sumerge en un ambiente de paz y tranquilidad desde el primer momento. Existe otro rincón en el jardín donde se pueden oler todo tipo de especias que al parecer el chef usa a diario en el restaurante, que para deleite de los amantes de la buena cocina es uno de los mejores de la zona. La distribución del hotel es un tanto complicada y diferente, lo que le confiere un encanto aún mayor.
Desde la terraza del hotel disfrutamos a diario de un maravilloso desayuno con una vista espectacular del Golfo de Nápoles desde las islas de Ischia y Procida, pasando por Nápoles, Ercolano, Torre del Greco, Torre Annunziata, Castellammare di Stabia hasta Sorrento y por supuesto contemplando el Vesubio elevándose majestuoso sobre el Mediterraneo. Relajarse en la piscina donde el azul del agua se confunde con el azul del mar observados en todo momento por Pulcinella y contemplar al atardecer una espectacular puesta de sol otra vez con el Vesubio como testigo… no tiene precio.
Y por supuesto recorrer los pueblitos que componen la costa, en coche o mejor aún en moto, el hotel dispone de parking gratuito. Todo esto junto con la amabilidad y atenciones continuas del personal del hotel convierten la estancia en un recuerdo inolvidable.
MC

La costiera Amalfitana

La mayor parte de los ilustres viajeros que llegaron a la Costa Amalfitana (Wagner, Sisley…… ) lo hicieron por mar. Y sin lugar a dudas, la visión de cualquiera de los pueblos que jalonan esta costa: Possitano, Amalfi, Ravello, Atrani, Minori, Maiori, Erchie, Cetara y Vietri sul mare gana enteros desde el Tirreno puesto que todos se cuelgan de las colinas para descender hasta el nivel del mar haciéndose hueco entre limoneros, naranjos y buganvillas.
Pero si llegamos a la Costiera dejando atrás la Autostrada que nos trae de Nápoles a Salerno, comienza una maravillosa excursión por una carretera estrecha, zigzagueante que se asoma como una larga balaustrada al plácido Tirreno y que desde Vietri sul mare nos ofrece, en sus primeros kilometros, un paisaje de pueblos con encanto que conservan su sabor marinero y en los que el tiempo parece haberse detenido de modo que por sus calles es fácil reconocer en las caras de la gente esos personajes que protagonizaron las películas de Visconti, Ettore Scola… y que interpretaron maravillosamente Sofia Loren, Ana Magniani, Marcello Mastroiani…
Más elegantes y sofisticados Possitano, Amalfi, Ravello y el vecino Capri son lugares dónde escritores, pintores y actores de Hollywood se mezclan con turistas, del mismo modo que elegantes villas convertidas en hoteles de cinco estrellas conviven con alojamientos solo un poco mas modestos.
A las bondades del clima y el paisaje se suma una cocina sencilla pero muy atractiva con los productos del mar acompañando todo tipo de platos y en especial a la omnipresente pasta. Para regar la comida lo mejor son los excelentes vinos de la zona elaborados de la variedad de uva fiano: Greco di Tuffo, Mila Vuolo…y la inevitable copita de limoncello con la que cerrar la velada y el viaje por estas tierras de paisajes verticales sorprendentes, a los que es fácil comprender, Mila regresara para quedarse.
ASM