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Speaker´s corner: Breve juego

Hace unos meses me tocó, por motivos profesionales, volver al pasado. Sin quererlo, llegaron a mi recuerdos de hace veinte años, o más. Las sensaciones de esta visita me hicieron inmortalizar la situación para que las personas que compartieron conmigo esos momentos (hace tanto tiempo) supieran de lo que hablo. Es mas, el recuerdo supera ese tiempo y puede llegar, para muchos lectores de VIERNES, a hace más de 30 años.                            
Vamos a jugar.
En el principio de esa época, los 70, los famosos eran estos (esta foto, donde parece que se ha parado el tiempo, está hecha hace unos meses en el lugar que debéis averiguar)
Y las primeras películas que vimos salieron de uno de estos proyectores (no es Cinema Paradiso …)

Hacia este escenario…


¿Quién es capaz de saber dónde están hechas estas fotografías? (no vale mirar las siguientes fotografías, porque seguro que saberlo es más fácil)
Seguimos con las pistas, hace más de 20 años, los ochenta, subimos “solos” estas escaleras para empezar a conocer que era eso de salir por la noche, tomar copas, quedar con los amigos…

Y pasamos por aquí, los chicos por un lado y las chicas por otro (y viceversa?)
chicos

chicas  
          


¿Alguien de los de Astorga sigue sin saber dónde estamos?, vamos, tenéis los recuerdos un poco oxidados  … las siguientes fotos deben aclararlo todo.





Los que no hayan sido capaces de reconocer las fotografías anteriores  tienen dos problemas:  
O no fueron al cine al Gullón o no tuvieron la suerte de empezar a salir por la noche y tomar copas en el Mapy, en definitiva, no eran de Astorga o no tuvieron la suerte de pasar en algún momento de su vida, en los finales de los 80 y principios de los 90, por este mítico y pionero local.Si fue así y no lo identificasteis seguro que no lo pasasteis tan bien como yo. Bueno, se acabó la adivinanza, casi seguro que todos los maragatos y maragatas habéis averiguado el lugar que os he enseñado, los que sosi foráneos que os cuenten los de Astorga de qué estamos hablando. ¿A que impresiona verlo así después de tanto tiempo?. Pues en directo ha sido peor. Por lo menos que quede ahora en nuestros recuerdos refrescados como era ya que en poco tiempo todo esto va a desaparecer. Seguro que alguno que conserve ahora estas fotografías u otras que tenga de esas épocas puede dentro de unos años contarles a sus hijos, o sobrinos, que había en ese edificio que dentro de poco tiempo, vaciado de nuestra pasada presencia, se convertirá, si se cumple el proyecto previsto, en un fabuloso teatro para disfrute de las nuevas generaciones.
Espero haber llegado al subconsciente de vuestros recueros y que haya sido divertida la adivinanza.
Juan

Wisnik, Perolas aos poucos.

Qué difícil lo que me pide Amparo, escribir algo sobre música que me gusta, ¡con toda la que hay!. He intentado buscar algo que no sea muy conocido y que realmente sea bueno y original. También es cierto que desde hace mucho tiempo he encontrado un filón inagotable de buena y original calidad musical en la música brasileña. Lo bueno de la música es que, por lo menos para mí puedes oír mucha y seleccionar muy rápido; primero te fijas en la música, después en la letra y si todo esto triunfa te “preocupas” de quién la canta y quien la compuso. Esto me ha pasado con el descubrimiento hace unos años de José Miguel Wisnik (1948) y en especial con su disco “Perolas aos poucos” (Tratore 2003).
Fue a través del excelente programa de Radio 3, dirigido y presentado por el relajante Carlos Galilea, Cuando los Elefantes sueñan con la música, donde por primera vez escuché a Wisnik. Os recomiendo, a los que no conocen este programa, que os descarguéis alguno de sus podcast o lo escuchéis de lunes a viernes de 21:00 a 22:00 h. (http://www.rtve.es/radio/20080818/cuando-los-elefantes-suenan-con-musica/139196.shtml) Músico precoz, a los 17 años ya debutó como solista de música clásica demostrando sus dotes de pianista a lo que pensaba que se iba a dedicar toda su vida, pero como otros músicos brasileños, parecen inquietos y Wisnik se dedica también a sus clases de literatura brasileña en la Universidad de Sao Paulo donde se doctoró, ensayista, compositor de música para películas de temática social brasileña y para montajes de danza y teatro.
Al piano, y más en el disco que os recomiendo, es fantástico, y como cantante, antes de profundizar en este trabajo en muchas de sus canciones creía que cantaba el magistral Caetano Veloso, así define Wisnik su decisión de cantar: “Como pianista me escondí durante décadas, pero a la hora de cantar simplemente me puse a hacerlo. Así que le tengo cierto cariño a esa decisión de cantar mis canciones. Es algo conmovedor. Creo que después de todo este tiempo escuchando atentamente las voces privilegiadas que interpretaron mis canciones y aprendiendo a saber encontrar mi voz, es que terminé mereciendo semejante honor”. Esta mezcla de virtuosismo musical y dominio de la palabra hace que Wisnik, pese a su escasa producción discográfica (sólo ha editado, que yo sepa, tres trabajos) se aparte de los convencionalismos de la profusa producción musical brasileña.
Hablando ya del disco, colaboran en el mismo músicos como el mencionado Caetano Veloso, Elza Soares, Jussara Silveira, Luciana Alves y Na Ozzetti. El título viene a refundir una de las rivalidades y contrariedades, no sólo en el fútbol –como no-, existentes entre Río y Sao Paulo, cariocas y paulistas, popularidad e intelectualidad, tradición y vanguardia.
“Pérolas aos poucos” se puede traducir como “Perlas para pocos”, juego de palabras que se refiere a una frase popular brasilera y su equivalente española, “Pérolas aos porcos”. Es decir, margaritas a los cerdos.
Es difícil destacar del disco, dentro de su homogénea calidad, alguna canción, pero sin duda me quedo con tres. Aparte de la que da título al álbum: Perolas aos Poucos, cantado por Ná Ozetti, destaco sobre todas la breve, contradictoria y deliciosa “Tempo sem Tempo”:
Vê se encontra um tempo / Pra me encontrar sem contratempo / Por algum tempo / O tempo dá voltas e curvas / O tempo tem revoltas absurdas / Ele é e não é ao mesmo tempo / Avenida das flores / Ea ferida das dores / E só então / Se sopetão / Entro e me adentro no tempo e no vento / E abarco e embarco no barco de Ísis e Osíris / Sou como a flecha do arco do arco-íris / Que despedaça as flores mais coloridas em mil fragmentos / Que passa e de graça distribui amores de cristais totais sexuais celestiais / Das feridas das queridas despedidas / De quem sentiu todos os momentos.Y por su originalidad de letra y complemento ideal del dúo vocal, la escrita junto con Alice Ruiz para conmemorar el día de la mujer “Sem receita” donde a través de una actividad cotidiana de la mujer brasileña, la preparación de la comida y la descripción de su receta, lo mundano de despellejar un pollo, deriva poética y sorprendentemente hacia un erotismo sutil.
Primeiro lenta e precisamente / Arranca-se a pele / Esse limite da matéria / Mas a das asas, melhor deixar / Pois se agarra à carne / Como se ainda fossem voar / As coxas soltas / Soltas e firmes / Devem ser abertas / E abertas vão estar / E o peito nu / Com sua carne branca / Nem lembrar / A proximidade do coração / Esse não! / Quem pode saber / Como se tempera o coração? / Limpa-se as vísceras / Reserva-se os miúdos / Pra acompanhar / Escolhe-se as ervas, espalha-se o sal / Acende-se o fogo, marca-se o tempo / E por fim de recheio / A inocente maçã / Que tão doce, úmida e eleita / Nos tirou do paraíso / E nos fez assim sem receita.
Creo que en ambos ejemplos y por similitud de idiomas se puede entender lo expresado en portugués, por eso he prescindido de traducir lo que tan bien se expresa en su idioma original. A los que somos casi galego-falantes si nos resulta fácil entenderlo, confío que a vosotros también.
Espero que disfrutéis de este disco tanto como yo, ¡¡¡ SAUDADE !!!
Juan