Ciudad de Salvador, capital del estado brasileño de Bahía, en portugués, São Salvador o São Salvador da Bahía de Todos os Santos, su nombre completo.
Como buenos cristianos y conscientes de su condición, los brasileños también la llaman, cariñosamente, Salvador da Bahía de todos los santos y de todos los pecadores.
Sentido común o cuestión de justicia, un estado (provincia) y una ciudad que reúne lo mejor y lo peor de Brasil, las playas más bonitas, lo mejor de la cultura y del folclore. Donde nació la samba pero también la evidencia de muchas y profundas heridas sociales que resisten a cicatrizarse.
Un interesante libro de fotografía en la recepción del hotel nos llamó la atención, a Lola y a mi cuando estábamos a punto de empezar un nuevo día de paseos por Salvador, “Retratos da Bahía” de Pierre Verger. Las fotos, de la segunda mitad de los años 40, documentaban el lugar en el mundo donde este francés decidió echar ancla, después de década y media viajando por más de una docena de países. Las imágenes, nos hacían retroceder aún más en el tiempo, como si no fuera suficiente el ejercicio en el que estábamos inmersos al pisar aquella ciudad.
Brasil tiene la mayor población de origen africana fuera de África y en Bahía el 80% de sus habitantes son afro-brasileños; personajes ilustres como el ecritor Jorge Amado, Caetano Veloso, María Betania, Gal Costa, João Gilberto, Dorival Caymmi, (compositores y cantantes), el origen de la samba, etc., todo ello da la dimensión y el peso que tiene Bahía en la cultura de Brasil.
Dentro de pocos días, el 29 de este mes, Salvador cumplirá 460 años. Fue la capital de Brasil hasta el año 1763 y este hecho queda patente en su conjunto arquitectónico, sus iglesias majestuosas y el Pelourinho, nombre del antiguo centro de la ciudad, hoy centro histórico de Salvador.
A dos horas en barco desde Salvador está la localidad de Morro de Sao Paulo, un lugar en donde no hay vehículos de motor. Solo burros y Silvino con su “ferrari” que nos llevó las maletas hasta la “terminal” del aeropuerto…. Playas de arena blanca que aparecen y desaparecen con la oscilación de las mareas y agua templada, como si estuviésemos en una bañera inmensa y azul.
La costa del descubrimiento, donde están Porto Seguro, -700 Km. al sur de Salvador, el primer lugar en que los portugueses atracaron sus carabelas en el año 1500- Trancoso, Arraial d’Ajuda, Cumuruxatiba, el Monte Pascual y la reserva indígena de los indios Tapaxós (en la foto Samuel) es uno de los puntos más interesantes y simbólicos de todo Brasil .
Bahía es el 5º mayor estado brasileño, tiene una superficie de 567.692
km², un poco mayor que el territorio español. Por ello, no pretendemos resumir lo mucho que hay allí, ni siquiera lo poco que hemos visto, solamente deciros que ha valido la pena y que sin duda volveremos.