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ULM: Trattoria da Cicciotto


Calata Ponticello a Marechiaro, 32.
Cuando pisé Cicciotto por primera vez supe que algún día formaría parte de ULM en Viernes. De hecho, recuerdo que Antonio se rió de mí porque desde ése primer momento pedí información del lugar, como si fuera una crítico gastronómica. La verdad es que debí representar bien el papel, porque tambíén recuerdo al dueño desviviéndose en darme información y mostrándome fotos de Canavaro allí o sms en los que le decía lo mucho que echaba de menos su comida...
Es inevitable que los lugares nos retrotraigan a situaciones o recuerdos vividos, a mí Cicciotto me lleva a un momento de mi vida del que jamás me hubiera gustado salir. No creáis no ha pasado tanto tiempo, sólo han pasado cosas.
Pero Cicciotto sigue allí y es muy recomendable. Situarse es fácil de imaginar: en la Bahía de Nápoles en la costa de Marechiaro, con el Vesubio hibernando al fondo como un guardián que mira de reojo.Una noche como ese mar de clara, con una vela como única iluminación de la mesa de una taberna a pie de playa. Bueno en realidad no hay tanta intimidad, porque como en casi todas las esquinas de la ciudad y, en este caso ejerciendo de carabina iluminada, hay un altarcillo con una Virgencita típica napolitana que vigila en silencio.
La escena, que por sí sola es suficiente para recomendarla se completa con uno de los menús más exquisitos que jamás he probado: el marisco privilegiado y la pasta, cómo no, una obligación, pero lo que realmente destaca es su pescado crudo, ¡delicioso!!. Sólo nos faltaron nuestros compañeros de viaje, pero ellos estaban velando por su tesoro más preciado de rizos rubios y sonrisa interminable, seguramente algún día podamos reemprender nuestros viajes y os narremos juntos algún lugar en el mundo, aunque ahora sean comidas sanas en vez de escenas folclóricas.
Ana Vico

ULM: Ember Bar. Sidney. Una bahía con un atractivo en cada punta

Circular Quay West
The Rocks NSW 2000
Sidney
Hay muchas formas de visitar y dejarse deslumbrar por Sídney, pero la mejor de ellas es la que termina descansando del calor y los paseos tomando algo fresquito en EMBER BAR (Circular Quay West dentro de la antigua Overseas Passenger Terminal).
Una terraza-bar situada en la más conocida de las 19 bahías de la ciudad; frente al Palacio de la Ópera y sin nada entre medias que no sea mar. Ver iluminarse la Ópera, primero con la puesta de Sol y después con los efectos lumínicos que recortan sus formas puntiagudas en la oscuridad, es un espectáculo.
Sídney tiene un encanto especial. Por un lado recuerda a una ciudad norteamericana, repleta de rascacielos y grandes avenidas, mientras el centro te devuelve a Europa entre edificios victorianos y galerías acristaladas. Pero, hay un lugar en el que te das cuenta de que es única y que buscas desde que aterrizas en ella. La Gran Bahía combina modernidad y tradición, delimitada por edificios modernos y las pequeñas casas coloniales de The Rock se culmina en su brazo este con uno de los edificios más emblemáticos del planeta y en el otro extremo con la antigua Terminal de Pasajeros, donde encontramos este bar de ambiente sofisticado en el que cenar, tomar una caña o directamente copas como los lugareños, en grandes divanes contando las mil y una formas de la Opera House hace del momento un instante muy especial.
Ana Vico