Penumbra

Desde el 27 de Enero al 20 de Marzo
Naves del Español
Dirección: Andrés Lima
Autor: Juan Mayorga y Juan Cavestany
Actores: Luis Bermejo, Nathalie Poza, Alberto San Juan, Guillermo Toledo
Dicen que el origen de Penumbra está en una propuesta de Alberto San Juan para investigar acerca de lo que piensa la clase obrera en nuestros días (“muy animalario…”). Cualquiera que haya visto la obra o haya oído o leído sobre ella, sabrá que no han respondido a esa propuesta. Porque empezaron a hablar de eso y acabaron hablando de los miedos, del miedo a la oscuridad y del miedo a los sueños. El escenario es una nueva sala en las Naves del Matadero- sin ninguna duda una de las localizaciones más interesantes de Madrid para ir al teatro-. Una familia compuesta por un matrimonio y su hijo ocupan la casa con dos ventanas hacia dentro y tres hacia fuera. El mejor actor del reparto (Luis Bermejo), lleva una marioneta e interpreta de una forma ágil e intuitiva al hijo empeñado en bajar a la playa. Esta solución para integrar a un niño en la obra, junto con las representaciones figurando marionetas por parte de los actores, me parecen lo más teatral del montaje. Aparece también una figura (Willy Toledo) misteriosa que observa, hace preguntas y cambia la escenografía (otro de los puntos fuertes. La escenografía, no Toledo). Desde la casa de al lado, los abuelos paternos impregnan el ambiente con su ausencia aplastante. Por qué no permiten al niño bajar a la playa es algo que no llega a quedar claro. Sin duda, hay un componente de miedo irracional y racional. De paseo en la frontera entre el sueño y la vigilia. De recuerdos y de memorias. De aquella propuesta inicial de Alberto San Juan queda una escena que nos recuerda la tortura cotidiana de la violencia de género –no sólo en la clase obrera- ¿sueño, miedo o realidad?. Del miedo a los sueños, una escena bien calculada de una premeditada cópula de la madre de familia en lencería roja con un paralítico (¿o no era un sueño?).
Es un montaje muy interesante. Animalario es a mi juicio lo más atractivo de la escena teatral (después de Miguel del Arco), pero a mí ésta no me parece su mejor obra… Aunque no os fiéis nunca de una sola opinión (he leído por ahí que limita al norte con Beckett y al sur con Kubrick, y que es una de las mejores obras españolas en lo que va de siglo, así que puede ser que yo no haya entendido nada…).
Ana Ruiz

5 comentarios:

Al dijo...

He visto la obra. No entendí nada. Ni onírico, ni real. Ni ventanas, ni niño, ni playa. Nada, nada de nada. En mitad de la obra le dije a la amiga que tenía a la izquierda que no entendía nada, ni yo, respondió ella. Tentaciones me dieron de preguntarle a la desconocida de mi derecha, pero no lo hice...Tampoco puedo decir que no desperdicien su tiempo viendola....vamos, que nada

ana dijo...

jajajaja! a mí me preguntaron lo mismo. Pero como Amparo me obliga a reflexionar... tú tampoco crees que sea la mejor obra en lo que va de siglo ¿no?

ASM dijo...

Pues a mi me gustó. Reconozco que me esperaba mas o algo distinto. Me sorprendió y estimuló mi capacidad de comprensión hasta donde pude llegar. Vamos que no paré de estrujarme la cabeza en toda la representacion para intentar comprender lo que veía. Eso me permitó percibir con mayor detalle la sobresaliente puesta en escena y el trabajo de los actores pero me costó llegar al mensaje de la obra y eso que habia leido sobre ella. En resumen, una experiencia interesante. No voy mucho al teatro y el solo hecho de sentarse a pocos metros de la acción ya me merece la pena.

Mercedes dijo...

La he visto. Desde luego no entendí nada,pero me dejo conmocionada. Pienso que tienen que ser buenisimos actores, porque sin entender nada, me transmitieron una angustia y un desasosiego que me lleve a cenar después del teatro. Cada vez que oigo la palabra "SOPA" todavia salto de la butaca.

laura dijo...

alguien vio Los Negros?? mismo efecto de no entiendo nada y tengo unas ganas de encontrar a alguien que me explique algo..